Los inversores han cerrado el mes de agosto con buen sabor de boca, a pesar de que el saldo mensual haya sido negativo. Antes de que sonara la campana de apertura en las Bolsas europeas, se ha dado a conocer un mejor dato de las ventas minoristas de julio en Alemania, lo que ha animado a los bolsistas a tomar posiciones.
A media mañana, la atención del mercado se ha centrado en el dato estimado de inflación de la Eurozona de agosto, que se situó en línea con las previsiones, en el 2,5%. A pesar de situarse por encima de la frontera del 2% que tiene marcada el BCE, las últimas comparecencias de JC Trichet parecen indicar que la autoridad monetaria no tocará más los tipos de interés en 2011.
Por la tarde, la agenda “macro” en EEUU ha venido cargadita. Por un lado, el dato de la encuesta ADP de empleo privado no agrícola ha sido mejor al esperado, al igual que el índice PMI de Chicago. Por el otro lado, el índice de pedidos de fábrica también han repuntado más de lo estimado (+2,4% frente 2,0%).
Con todos estos datos, Wall Street ha vuelto a iniciar la jornada con avances, registrando subidas superiores al 1% por la tarde, y contagiando las Bolsas europeas.



