Tras la festividad del día del Trabajo, las Bolsas europeas han iniciado la sesión con fuertes alzas impulsadas tanto por el cierre en positivo de Wall Street como de favorables datos de actividad en la economía china.
Sin embargo, la alegría ha durado poco entre los inversores al registrarse de nuevo importantes órdenes de venta especialmente en el índice bursátil español e italiano.
Los datos macroeconómicos de actividad manufacturera de abril publicados en varios países europeos (Italia, Francia, Alemania) han defraudado al mercado, que ha respondido con descensos bursátiles.
Además, la tasa de desempleo en la eurozona ha vuelto a crecer hasta el 10,9% en marzo, el nivel más alto desde 1997, siendo España el país con más paro con un 24,1%.
Tampoco hemos conocido buenos datos desde EEUU ya que se ha publicado que la economía estadounidense ha creado 119 mil nuevos puestos de trabajo privado frente los 170 mil esperados en el mes de abril.
Todo este conjunto de datos “macro” no han ayudado a mejorar los ánimos de los inversores, registrándose una jornada claramente de más a menos.
En la Bolsa española, los descensos bursátiles han superado el 3% en el Ibex35, siendo los valores bancarios los más castigados en línea con Europa. De las pocas compañías que han cerrado la sesión en positivo, han destacado los títulos de Abengoa al comunicar la compañía que ha logrado cerrar el proceso de refinanciación de su deuda sindicada, motivo que preocupaba a sus inversores ante el abultado nivel de deuda.
Finalmente, los títulos de REE también han caído en línea con el mercado tras conocerse la expropiación de su filial en Bolivia, al igual que la cotización de Gamesa impactada por la publicación de flojos resultados de su competidora danesa Vestas.



