Jornada en que se publicaron varios datos macroeconómicos de relevancia, pero en la que la atención del mercado estaba puesta en la primera cifra que debían dar las auditoras americana y alemana sobre la cuantía necesaria para la recapitalización de la banca española, una cifra que se publicaba al cierre del mercado europeo y se situaba alrededor de los 62.000 millones de máximo.
En este escenario, los mercados se mostraban indecisos y con la apertura negativa de Wall Street acabaron cediendo, sólo Italia consiguió cerrar en positivo. Por la mañana conocimos los el PMI (encuesta a gerentes de compra de las empresas) de distintos países de la eurozona, que mejoraron ligeramente durante el mes de de junio, 46 puntos, aunque aún se sitúan lejos de los 50 puntos, frontera entre expansión y contracción económica. La confianza del consumidor europeo sigue retrocediendo, aunque menos de lo esperado.
En EE.UU, después de que la Fed, el día anterior, confirmara que la economía americana continua débil, destacó positivamente la publicación los indicadores adelantados del Conference Board (+0.3% en mayo), avanzando que en esta zona, por ahora no se avista recesión. Por el contrario, el panorama económico según el índice de la Fed de Philadelphia ha empeorado fuertemente, aunque los precios de vivienda siguen mejorando. El euro se depreció más de uno por ciento hasta cerrar en los 1,256 euros por dólares.



