Semana de transición que deberÃa culminarse con la reunión el 28-29 junio del Consejo Europeo y la del Eurogrupo en del 9 de julio, donde deberemos conocer más detalles del rescate y de las polÃticas a aplicar por parte del BCE próximamente y la relajación o no de las condiciones a los paÃses rescatados. Es decir, deberÃa relajarse de la aversión al riesgo, mayor confianza, sin perder de vista la complicada situación económica de la Eurozona y las bajas perspectivas de crecimiento y su efecto colateral en la economÃa mundial.
Un aspecto que confirmaron los datos que hemos ido conociendo durante la semana: PMIs en niveles de contracción económica, la encuesta a analistas e inversores institucionales (ZEW) o a empresarios alemanes (IFO) que se constata el deterioro de la percepción de la situación actual y sobretodo de las perspectivas respecto a los próximos 6 meses de Alemania.
En cuanto a la situación polÃtica destacó la constitución rápida del nuevo gobierno griego y su apuesta por permanecer en euro y el claro triunfo de los socialistas franceses que deberÃa contraponer polÃticas de estimulo en Europa frente a la abanderada austeridad alemana. Durante la semana el Tesoro llevo a cabo subastas a corto y medio plazo, que constatan el continuo encarecimiento del coste de financiación del Estado Español, sobre todo a corto plazo. Las letras a 12 y 18 meses casi duplicaban su coste, al 5,074%y 5,107% respectivamente.
EE.UU. sigue mirando a las elecciones de noviembre y los datos macroeconómicos no acompañan. A pesar de que, como anticipan los indicadores adelantados de la Conference Board (+0.3% en mayo), por ahora no se avista recesión, otros indicadores muestra un deterioro claro de situación económica, lo que ha conducido al algunos a pensar en una nueva inyección de capital en el otro lado del Atlántico. Esto dependerá de cómo evolucione la creación de empleo, la cual se ha frenado bastante en los últimos meses.
Â



